Las tropas estaban compuestas por unos seres extraños, JM Cabrera, de Canarias, Gony Zubizarreta y Jaji Iglesias de Galicia y nuestro espía en el área de Cataluña, Alex Knoepfel. El capitán del buque fue Mikel que estaba a cargo de las tropas y que se aseguraba de tener todo el sonido controlado. Después de varios drivebys, pistolas láser y las tormentas espaciales de asteroides llegaron al campamento con base en el BCN. La invasión era inminente.
La misión era que las tropas y los invasores estudiaran todo tipo de pronósticos de olas para decidir su primer ataque. Se decidió matar cada ola y no hacer prisioneros. La siguiente misión era la interacción con los entes locales. Eligieron "La General Surfera" como escenario para lograrlo, invitándolos a un espacio ultraterrestre con bebidas y aperitivos.
Pasaron los días entre batallas en la una bahía rodeada de antiguas fábricas al estilo "Mad Max" de los mundos desaparecidos. Se alimentaban religiosamente con los alimentos locales como "pan tumaca" (pan con tomate, aceite de oliva y ajo) para que pudieran seguir la destrucción de las olas toda la semana.
Pero no todo fue destrucción. Ellos sacaron algún tiempo para ayudar a las víctimas de Haití. Una gran fiesta tuvo lugar en la sala Apolo el martes 23 de febrero. Más de 1000 personas se unieron a ellos para divertirse y ayudar. Obtuvieron algunos euros, regalaron tablas de surf firmadas y clases gratuitas de surf y todo se dio a la ONG "Acción contra el Hambre"
Por último, los casi humanos invasores entregaron el debido veneno a los lisérgicos y a las mujeres peligrosas y juró fraternidad sin terminar en el medio, lejos de la galaxia del Mediterráneo Surf Galaxy.